La rima inteligente de Drexler

Jorge Drexler está de gira para presentar su último álbum: Salvavidas de hielo (2017). Decir que este multifacético artista es conocido por ganarse un Óscar a mejor canción original ya es cosa del pasado. En la gira de este año lo acompañan 53 septiembres de experiencia, más de una docena de álbumes, múltiples premios y hasta una reciente TED Talk, en la que explica cómo por medio de la música la poesía viaja y trastoca los prejuicios de la “identidad”.

Ya recobrado del delirio tropical de Bailar en la cueva (2014), el médico de la canción inteligente ahonda su particular sello de engranajes y metáforas que recuerdan en algo a los álbumes Cara B, 12 segundos de oscuridad y trabajos anteriores que permitieron forjar la base de lo que sea que es Drexler en canciones como Todo se transforma, Guitarra y vos, Disneylandia, Universos paralelos o La trama y el desenlace, que entre muchas otras canciones, nos recuerda que La vida es más compleja de lo que parece.

Rainer Maria Rilke decía que uno de los temas más difíciles para un joven poeta era escribir sobre el amor y que debería evitarlo para no caer tan fácil en la cursilería. El consejo sigue vigente para todos, pero Drexler es uno de los pocos que ha sabido evitarlo acorazado por una guitarra. Si bien la referencia a las relaciones y a una mujer abstracta es central en su música, quizá el secreto está en la forma de profundizar en las superficialidades de la cotidianidad.

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Fotos. Vía facebook Jorge Drexler y Godot Barcelona

De este modo, ya no se refiere a la persona objeto del deseo o con la que se comparte la vida, sino a los “accesorios” de la cotidianidad y a las relaciones que tenemos con las personas y las cosas. De ahí que en su música sea posible ver ese intento constante por seducir no solo a una persona, sino también de desnudar nuestra ambigua relación con la tecnología, la soledad, las cuestiones políticas, el silencio o la amistad. Todas estas ideas están cantadas en Salvavidas de hielo, en canciones como La telefonía, Movimiento, Despedir a los glaciares y hasta en la particular forma de dar las gracias a un cantautor de la península ibérica en Pongamos que hablo de Martínez.

Otro elemento especial en este álbum es la participación de tres mujeres latinoamericanas que le dan un acento distinto a esta producción discográfica. Con Natalia Lafourcade, se lamentan en una especie de ranchera que lleva el nombre del álbum; con Julieta Venegas, en Abracadabras, le cantan a la magia de componer; y en Asilo, con Mon Laferte, me limitaré a decir que ya superan el millón de reproducciones en Spotify.

En cuanto a los arreglos musicales, el álbum está cargado de sonidos sintetizados que, aunque no lo parezca, en su mayoría vienen de la guitarra. Según la página oficial del artista: “las cuerdas, la caja de madera, la piel de un banjo, el metal de un dobro” y otros elementos que proceden de este mítico instrumento fueron fusionados para dar un sello especial a esta producción que desde el 26 de enero y hasta el 9 de junio de este año rodará por varias ciudades de las Américas y Europa.

BOGOTÁ. 05 de abril // Teatro Jorge Eliécer Gaitán

MEDELLÍN. 06 DE ABRIL // Teatro Metropolitano

Entrada publicada en Godot Barcelona con traducción al catalán de @NeusMolina