¡A mí que la muerte me pille bailando!

En las fiestas, sentada en una silla, veía a mis amigos bailar y me moría de ganas por estar con ellos. ¡Qué frustración tan grande! Así que me dije: “Si vuelvo a ponerme en dos pies, prometo que nunca me quedaré sentada en una fiesta”. Por Stephanie Quijano Plata. Continúa leyendo ¡A mí que la muerte me pille bailando!