cartagoelargonauta
He sido un poco de todo: dibujé con lapicero, salté desde trampolines, enseñé a nadar. Guardé diplomas, escribí y toqué mi propia música, aprendí varios idiomas y trabajé en un circo en China. Fui tatuador, escribí cuentos infantiles y vendí hologramas y saber. Fui pobre y rico varias veces, sumé millas hasta perder la cuenta y hasta volví a nacer en varios mundos, pero nada me ha hecho tan feliz como mi hija. Acá vengo a compartir anécdotas de mis aventuras transculturales a través de varias vidas y, de pronto, uno que otro consejo, por si algún día tienen que peluquearse en China o comprar leche fiada en Rusia.