Tormentas como pestañas

Por Paula Di Martino

El silencio viene a mi vida, en forma de perdón, a mí misma, a todos, a vos. Ciclos de distancias y tormentas como pestañas, nadie sabe el huracán que habita en mí. Me reconozco en esta tempestad, porque disfruto de ella, como algunos disfrutan ver la luna roer en sus emociones. ¿Por qué renegar de este movimiento? Si la quietud no reconoce mi mente llena de formas, y está bien, nos iremos de esta vida sin reconocer grandes espacios de tiempo y sensaciones. Sí, podría escribir un libro de cuánto deseo amar y de lo poco que lo he hecho, y claro está que no por falta de ganas; lo que sí puedo reconocer es que tu cuerpo existe y tu carne está llena de vicios, como yo los supe tener. Perderme en lo desconocido, aunque sea por una vez, forma parte de mi curiosidad. Ahí es cuando no ves más que mis sombras y el todo se completa, porque mis pelos solo son luz en tus manos, pero lo que grita es placer.

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