La Hermandad del Sur Global

El paraíso en la tierra se gestó alrededor de Khartoum, Lagos, Quibdó, Mbizana, Rajshahi, Saskatoon, Tamaulipas, Evvia, Zomia (¡ah!, Zomia adorada). No con ladrillos, sino con consciencia. La humanidad ha reconocido su unidad con el todo universal. Esta perfecta sinfonía de la vida vibra en amor y abundancia. Los recursos son suficientes para todos, hay agua limpia, aire limpio y por fin se honra a la tierra.

El alimento es variado, delicioso y está repleto de nutrientes. Las mujeres tienen pocos hijos, ya no hay necesidad de tener hijos “por si acaso”. El mundo se eleva hacia La Paz y la tecnología permite que cada ser humano alcance su potencial. El futuro, un eterno presente, nos permite consumirnos en sueños alcanzados y en creatividad infinita con la que mejoramos nuestra vida cada día.

No hubo necesidad de ir a Marte. Alcanzando lo inalcanzable, la raza humana ha optimizado su existencia en perfecta armonía con la tierra. Los niños escuchan historias de los viejos que recuerdan todavía sitios llamados ciudades en los que la gente se agazapaba, no pensaba, no sentía, había pobreza, miedo e inconsciencia. Vivían muertos.  Es un cuento un poco extraño, pero debe ser contado para no caer en el estupor en el que estaban sumergidos los humanos.

Ahora, en el gran mundo, usamos toda la extensión de la tierra. Estamos bien conectados unos a otros, con tecnología y con amor. Se levantan los líderes de la Hermandad del Sur Global. Se han dado cuenta de que la verdad se comprende cada día. Se siguen haciendo llamar “del Sur Global” para recordar que el grupo de personas que alguna vez sufrió, supo perdonarse y perdonar completamente a otros y que de ese perdón surgió esta apacible realidad. El perdón fue la herramienta usada para despertar. Pero este régimen del amor incluye a todos los que vivimos en la tierra. Para consolidar este gran gobierno no hubo necesidad de hacer conquistas, ni de librar batalla alguna. La revolución comenzó en los corazones de quienes perdonaron y se aceleró en las mentes de quienes imaginaron, desearon y lograron sacudir los bordes entre ellos mismos y todo lo que existe. 

No resistir y saber que todo lo que no es perfecto, eterno, inmutable y verdadero es ilusión por una parte, y por otra, entender que todo ser que tiene vida la tiene porque dentro de si hay algo eterno, perfecto e inmutable,  la llave para abrir las puertas del este nuevo y maravilloso mundo. 

Bienvenidos todos al mundo de la Hermandad del Sur Global. Hay vida en abundancia.