Mis cejas, sus cejas

Suena What it feels for a girl de Madonna y nos tomamos otro trago para animarnos después de minutos de silencio. Brindamos por el viaje increíble que hemos emprendido, los lugares que hemos visto, los libros que hemos leído, los besos que hemos dado y los que daremos, y nos morimos de la risa al recordar a la Adriana del 96 que se moría del susto frente a la idea de tener una lengua ajena en su boca. “Ya pasará”, decimos las dos al mismo tiempo. Por Adriana Ramírez Continúa leyendo Mis cejas, sus cejas

El “Efecto Bogotá”

Bogotá me enseñó a estar conmigo. Y esto puede ser una abstracción muy absurda, pero aprendí a distraerme sin dejar de usar mis cinco sentidos, todos puestos en la calle. Yo podía ir pensando en San Felipe y en lo lindo que sería haberle visto la pupila dilatada, mientras miraba con mis ojos miopes el asfalto levantado. Por María Alejandra Acosta. Continúa leyendo El “Efecto Bogotá”

Solo los besos deben taparme la boca

Mis papás no querían que yo estudiara en la Nacional; a mi papá le daba miedo que a su niña mimada le pasara algo en alguna de las protestas, o en el último de los casos, me atrasara si suspendían clases. A mi mamá le daba miedo que me volviera más rebelde, peleona o incluso “degenerada” Continúa leyendo Solo los besos deben taparme la boca

Cita de San Valentín

Comenzó a sentir algo extraño en sus pies, luego en sus piernas, su estómago y finalmente en sus brazos. Sintió como si su cuerpo dejara de serlo para convertirse en una estatua de sí misma. Pero ella seguía consciente y pudo percibirse como una desconocida construcción biológica, un escenario de tumultuosas conmociones y conspiraciones celulares, un cuerpo que iba a reacomodarse. Continúa leyendo Cita de San Valentín